ResumenLa vida de los habitantes de Sri Lanka forma parte de las creencias referente a dioses sagrados, antiguas tradiciones y por supuesto el té. Se cree que es en la célebre epopeya Rāmāyaṇa, escrita por el poeta Valmiki Prachetasa que relata el combate entre los poderes de la luz y las fuerzas demoníacas del inframundo; donde se menciona por vez primera la Camellia sinensis como posible especie que sirvió para preparar el té estimulante Sanjeevani para uso medicinal. Esta obra sirve de inspiración para ilustrar los múltiples caminos de resurgimiento y reconstrucción que le ha tocado transitar a lo largo de los años a la isla llamada la lágrima de India, que a principio del S. XIX luego sobrevivió los embates de la rendición del Reino de Kandy y que posteriormente en el S. XX trasciende la colonización de la corona británica para convertirse en una nación independiente.

Cómo “un hongo podrido impulsó a toda una comunidad a través de años de desesperación ante una de las mayores victorias comerciales que el coraje y el ingenio hayan ganado jamás”, y “….los campos de té de Ceilán son un verdadero monumento al coraje como lo es el león de Waterloo” (Sir Arthur Conan Doyle – creador de Sherlock Holmes en su cuento De Profundis)

Del Himalaya a Ceilán

Una de las historias que relata el Rāmāyaṇa como texto épico, es el exilio impuesto al dios Rāma en el bosque y el rapto de su esposa Sītā por parte de Rāvana, quien gobernaba el pueblo de los demonios y la llevó de la antigua India a Sri Lanka,  manteniéndola cautiva por un año, luego del cual es liberada tras una guerra muy larga, que le permite a su esposo ser coronado como rey  y comenzar una nueva etapa de prosperidad y felicidad, solo opacada por el estigma social de la pureza de Sītā quien tuvo que ser desterrada para acallar las críticas ante la posibilidad de haber cometido adulterio.

El mayor devoto del dios Rāma es conocido como Hanuman, fue su fiel ayudante para vencer a Rāvana y cuando el hermano de Rāma fue gravemente herido en la batalla por una flecha, se ofreció a ir a buscar la planta (té) que según el médico podía salvarle la vida, a pesar de que dicha hierba estaba muy lejos en las intricadas montañas del Himalaya y debían aplicarla antes del amanecer; esto no detuvo a Hanuman y al no encontrarla ni identificarla rápidamente, levantó la montaña entera y voló con ella de regreso hacia el campo de batalla.

Sanjeevani es una de las especies botánicas más buscada de la mitología India, porque su supuestas bondades mágicas se encuentran asociadas al renacimiento; es decir, al resurgir de las tinieblas. ¿Existió Sanjeevani? aún se desconoce este aspecto; sin embargo, simboliza la transformación de un estado inconsciente interpretado como un estado presente en el inframundo personal a un estado consciente en que se vuelve a la vida comenzando de nuevo.

De Ceilán a Sri Lanka

Muchos años después en el Siglo XIX se produjo el declive de la exclusiva industria del café en Ceilán actual Sri Lanka, luego de registrarse el primer reporte de la roya del cafeto, una severa y catastrófica enfermedad que ataca directamente las hojas de la planta y que marcó el final de cientos de hectáreas de cafetales, devastando la industria cafetalera de la época y dejando grandes pérdidas económicas en un área productiva de alta calidad; dando origen a iniciativas provenientes de las colonizaciones inglesas inherentes a la plantación y cultivo de té, lo cual se puede considerar el comienzo de nuevas oportunidades y tradiciones.

Posteriormente se introdujeron en Ceilán semillas y plantas de Camellia sinensis tanto a modo de contrabando o de manera experimental; esto fue la génesis para que en 1867, el escocés James Taylor diera paso a la industria del té en una finca en las colinas de Kandy, quien comenzó a experimentar con una modesta plantación de tan solo 19 acres en los cafetales arruinados de su finca,  este proceso no fue fácil ni rápido, requirió pequeñas y laboriosas acciones 

no reconocidas, como despojar de la tierra las especies cafetaleras dañadas, altos costoso, entre otras; las cuales sirvieron como punto de partida para la reinvención de la isla al sureste de India.

Este regreso de las sombras era necesario, ya que en el década de 1880 recrudecieron los efectos económicos negativos como consecuencia del colapso absoluto de la industria del café, trayendo pánico a la colonia y que luego de un minucioso trabajo volvía a ser próspera. De hecho en la Feria Mundial de Chicago celebrada en 1893 se lograron vender un millón de sobres de té, ganando prestigio mundial.

De Sri Lanka al mundo

Ya en el S. XX, el té cultivado en Sri Lanka, antigua colonia de la corona británica fue introducido en ese mercado, superando las importaciones de té chino. A principio de los años 30 también se introdujo el león como símbolo heráldico para decorar el logotipo de Ceylon Tea, esta inclusión se basó en una distinción legal especial, que permite garantizar su pureza; así como su íntegro cultivo, fabricación y empaquetado en la Nación bajo estrictas normas de calidad y de compromiso con el consumidor final.

Dieciocho años después se emancipa construyendo su propio camino de independencia como colonia británica, logrando en 1965 el hito histórico de convertirse en el mayor exportador del mundo, materializando el hecho de que la Camellia sinensis es una especie resiliente que cultivada en  tierra fértil da frutos si se trabaja con dedicación hasta transformarse en uno de los té más finos, exóticos y aromáticos del mundo.

En 1972 luego de la actualización de la bandera producto del cambio de nombre a Sri Lanka, se dejaba atrás el pasado colonial de un nombre que mantuvo casi 25 años después de independizarse, para dar la bienvenida a un nuevo comienzo para el país y la correspondiente restauración de su economía post colonial con uno de los más alto Producto Interno Bruto de Asia meridional, en el que la producción representa el 2%.

Curiosamente el origen del té en Sri Lanka nace por la devastación de las plantaciones de café en 1820, y cambio radical combinado con la iniciativa de hacer las cosas diferentes lo posicionan en la actualidad como una nación que da nacimiento y madurez a una marca registrada de exportación global, superando los reveses que implican comenzar de nuevo.

Si quieres seguir disfrutando de artículos como este y te gustaría ahondar más en el tema, te dejamos el Podcast #10: «Sedosos Capullos», con la finalidad de seguir generando espacios de reflexión para continuar transformando nuestras limitaciones en oportunidades, acompañados de momentos de bienestar a través de una taza de té.

Abrazos neptunianos,
Emperatriz Nieves Bustamante
Creadora de My Cup of Tea
Nep-tea time