Deseo

En la jungla del deseo
No existen casualidades.

Ese impulso desmedido,
Esas ganas de satisfacción,
Ese calambre en el cuerpo,
El pensamiento obsesivo.

Un animal contenido en la razón,
Un lenguaje sin vasija,
La expresión previa a la palabra,
El mismísimo reino de lo abstracto.

Esas ganas de disolución,
de hacerle el amor;
a veces a Eros,
y en otras a Tanatos.

Sombras, luces y asombros,
Así convergen en mi ellas,
Una mezcla de impulsos
de pasiones arrasadoras.

Yo lo vivo como el fuego,
que se enciende, se sostiene y permanece,
a veces me consumo en ellos,
y otras alcanzo lo más alto de la lumbre.

K. Löwenthal
Limasol, 01/07/2020

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